domingo, mayo 21, 2006

Rumbo al Río

¿Pueden respirar el silencio? Regularmente sólo se escucha el ligero murmullo de las hojas que mece una brisa ocasional, el trino de algún pajarillo, el cántico apagado de una cigarra, el mugido lejano de una vaca. Huele a sol de verano. Si uno escucha bien, puede sentir los latidos del propio corazón.
El alma respira, y la madeja de pensamientos se disuelve en una silenciosa vereda que, siempre que sigamos avanzando, eventualmente nos llevará a los sauces, a los álamos, al murmullo del río que, como un encantador de serpientes, siempre termina por seducir, atrapar y llevarle a bordo de una hoja seca, flotando, a merced de la corriente, más allá. Mucho más allá. A quién sabe que aguas desconocidas.

Foto cortesía de A.C.

6 comentarios:

RBD dijo...

Me encantaba ir por ese callejón justo después de terminar la novena, días previos al 15 de agosto. Los olores a esa hora de la mañana son diferentes a cualquier otra hora del día. Sobre todo cuando llovió el día anterior y pasan los ganaderos con una sonrisa que no pueden contener debajo de sus sombreros.

Rafael Barceló Durazo.

Yayo Salva dijo...

Tienes sensibilidad para hacer corpóreos los matices de esas delicadas sensaciones del mundo que te rodea. Un saludo.

Talya dijo...

don rafael, yo no puedo decir que sea asidua a los novenarios, pero si he caminado por esos callejones a muy tempranas horas de la madrugada, aunque probablemente después de no haber dormido toda la noche, quizá con un poco de alcohol en las venas y recitando tan fuerte como podía algunos versos anarquistas mientras mi pobre prima, víctima indefensa y compañera fiel de desventuras, me miraba atónita :)

sr.yayo: Estoy un poco loca. Saludos igual.

Alejandra Meza dijo...

Qué rico paisaje!, y curioso que cuando leía esta entrada, percibí un olorcillo a tierra mojada. Si, quizás porque acaba de caer una de las primeras lloviznas de este verano, jeje. Pero no descarto, que al leer esta entrada, me dieron muchas ganas de caminar por un lugar así.

Talya dijo...

Alejandra, pues no hay más que armarse de valor y manejar cuatro horas desde Hermosillo, Sonora... Recomiendo visitar en agosto. Aunque debo decir que la última hora es una tortura para estomagos ultrasensibles.

Saludos.

:)

Unknown dijo...

alguien me podria decir como se llama el rio??