martes, mayo 09, 2006

Sigh

El desierto es bellísimo. Los días son azules. Las noches son claros de luna, o capullos cuajados de estrellas, a cuyo recuerdo acudo cada vez que, como hoy, se me hace un nudo en la garganta.

Dos lágrimas resbalan, y nada parece consolar mi corazón.

2 comentarios:

OjO al Texto dijo...

Me gusta mucho el poema. Y las fotos en las otras entradas.

Talya dijo...

Pues. No es un poema. Pero bueno.

Las fotos son lindas. Sí. El lugar es lindo.

:)